Conferencia: Tanatología y duelo
Impartida por: Psic. Ma. Esther Cabrera Baltazar
Fecha: 05 de febrero de 2022
Dirigida a: Público en general
Objetivo: Dar a conocer los conceptos básicos del
tema para sensibilizar acerca del autocuidado en los procesos de duelo.
Reseña:
Desde el momento de nuestra
concepción podemos hablar de crecimiento y desarrollo, sin embargo, cada etapa
de crecimiento también implica dejar atrás la etapa ya vivida, y esto conlleva el
tener un proceso de cierre para hacer frente a las nuevas experiencias de vida;
por lo que se pudiera decir de otra manera, que las pérdidas en el transcurso
de nuestra vida son inevitables. Tenemos que despedirnos de seres queridos, de
etapas vividas, de trabajos, de casa o cambios de residencia, de relaciones, de
eventos significativos…
Es común que algunos de estos cambios se puedan sentir y
vivir como algo doloroso y hasta desestabilizante, sobre todo si éstos implican
la pérdida por muerte o separación de nuestros seres queridos. Cuando esto
ocurre, es importante considerar la oportunidad de recibir atención o
acompañamiento para permitirnos ir superando y sanando el dolor que nos causa
la pérdida y lograr encontrar de nueva cuenta la homeostasis que requerimos
para continuar nuestro camino de vida y evitar padecer lo que conocemos como
“duelo patológico”.
La Tanatología surge del griego thanatos que
significa muerte, y logos que significa estudio o tratado y estudia la
muerte como proceso de morir y la muerte misma. Es una disciplina científica que
tiene como principal finalidad curar el dolor de la muerte y la desesperanza.
Se basa en el principio de cuidar más allá de curar.
El duelo es una palabra que deriva del vocablo latino dolus,
que significa dolor, pena o aflicción. Es el proceso por el que pasa una
persona al adaptarse a la pérdida de un ser querido, pérdidas materiales o lo
que se experimenta como pérdidas emocionales. Cada persona lo experimenta de
diversas formas y la intensidad y las repercusiones también son variables, ya
que hay otros factores que intervienen para que así sea, como puede ser la
edad, el sexo, el vínculo afectivo existente entre el doliente y la persona o
bienes materiales que se pierden, así como los recursos personales como la
fortaleza y capacidad resiliente con los que cuente la persona doliente.
De acuerdo a lo mencionado por Elisabeth Kübler Ross, el
proceso de duelo pasa por las siguientes 5 etapas:
1.
Negación
2.
Ira
3.
Negociación
4.
Depresión
5.
Aceptación
Se puede considerar entonces, que una finalidad de la
Tanatología es apoyar y/o acompañar al doliente a recuperarse de la manera más
saludable y en el menor tiempo posible, durante su proceso de duelo.
Existen otros factores que intervienen para que el proceso de duelo pueda llegarse a presentar con mayores resistencias, estos factores son denominados según José Carlos Bermejo como “Las cinco pulgas del duelo”, y éstas son “problemas que no tienen nada que ver con el mismo duelo, sino que son conflictos añadidos que, cuando se instalan en el doliente, le producen mucho dolor y un sentimiento de incapacidad para afrontarlos, con lo que puede alterarse el proceso de elaboración del duelo y, en algunos casos, patologizarlo”.
Las cinco pulgas que intervienen en la experiencia de intervención del duelo son:
- Las herencias
- La culpa
- La inmortalidad virtual
- La sexualidad
- Las cuestiones económicas
Es importante entonces, ser conscientes de la importancia
que tiene el poder recurrir al apoyo de una persona capacitada en el abordaje
tanatológico cuando tenemos:
·
Pérdida de un ser querido
·
Pérdida del sentido de vida
·
Pérdida del algún miembro físico
·
Terminación de una relación de pareja
·
Diversas circunstancias que generen una pérdida
ya sea física, emocional o material
Sugerencias para trabajar con los propios
duelos
• Consciencia
de los posibles duelos
• Evita
postergar
• Estabilidad
emocional
• Buscar
ayuda profesional
• Elaboración
de rituales
• Dejarse
sentir
• Darle
tiempo al duelo
• Cerrar
ciclos
“Todo aquello
que amamos nos lo pueden arrebatar, lo que no nos pueden quitar es nuestro
poder de elegir que actitud asumir ante estos acontecimientos”.
Viktor Frankl
