martes, 26 de abril de 2022

Tanatología y duelo

 


Conferencia: Tanatología y duelo

Impartida por: Psic. Ma. Esther Cabrera Baltazar

Fecha: 05 de febrero de 2022

Dirigida a: Público en general

Objetivo: Dar a conocer los conceptos básicos del tema para sensibilizar acerca del autocuidado en los procesos de duelo.

Reseña:

Desde el momento de nuestra concepción podemos hablar de crecimiento y desarrollo, sin embargo, cada etapa de crecimiento también implica dejar atrás la etapa ya vivida, y esto conlleva el tener un proceso de cierre para hacer frente a las nuevas experiencias de vida; por lo que se pudiera decir de otra manera, que las pérdidas en el transcurso de nuestra vida son inevitables. Tenemos que despedirnos de seres queridos, de etapas vividas, de trabajos, de casa o cambios de residencia, de relaciones, de eventos significativos…

Es común que algunos de estos cambios se puedan sentir y vivir como algo doloroso y hasta desestabilizante, sobre todo si éstos implican la pérdida por muerte o separación de nuestros seres queridos. Cuando esto ocurre, es importante considerar la oportunidad de recibir atención o acompañamiento para permitirnos ir superando y sanando el dolor que nos causa la pérdida y lograr encontrar de nueva cuenta la homeostasis que requerimos para continuar nuestro camino de vida y evitar padecer lo que conocemos como “duelo patológico”.

La Tanatología surge del griego thanatos que significa muerte, y logos que significa estudio o tratado y estudia la muerte como proceso de morir y la muerte misma. Es una disciplina científica que tiene como principal finalidad curar el dolor de la muerte y la desesperanza. Se basa en el principio de cuidar más allá de curar.

El duelo es una palabra que deriva del vocablo latino dolus, que significa dolor, pena o aflicción. Es el proceso por el que pasa una persona al adaptarse a la pérdida de un ser querido, pérdidas materiales o lo que se experimenta como pérdidas emocionales. Cada persona lo experimenta de diversas formas y la intensidad y las repercusiones también son variables, ya que hay otros factores que intervienen para que así sea, como puede ser la edad, el sexo, el vínculo afectivo existente entre el doliente y la persona o bienes materiales que se pierden, así como los recursos personales como la fortaleza y capacidad resiliente con los que cuente la persona doliente.

De acuerdo a lo mencionado por Elisabeth Kübler Ross, el proceso de duelo pasa por las siguientes 5 etapas:

1.       Negación

2.       Ira

3.       Negociación

4.       Depresión

5.       Aceptación

Se puede considerar entonces, que una finalidad de la Tanatología es apoyar y/o acompañar al doliente a recuperarse de la manera más saludable y en el menor tiempo posible, durante su proceso de duelo.


Existen otros factores que intervienen para que el proceso de duelo pueda llegarse a presentar con mayores resistencias, estos factores son denominados según José Carlos Bermejo como “Las cinco pulgas del duelo”, y éstas son “problemas que no tienen nada que ver con el mismo duelo, sino que son conflictos añadidos que, cuando se instalan en el doliente, le producen mucho dolor y un sentimiento de incapacidad para afrontarlos, con lo que puede alterarse el proceso de elaboración del duelo y, en algunos casos, patologizarlo”.

Las cinco pulgas que intervienen en la experiencia de intervención del duelo son:

  1. Las herencias
  2. La culpa
  3. La inmortalidad virtual
  4. La sexualidad
  5. Las cuestiones económicas

(José Carlos Bermejo, 2016)

 

Es importante entonces, ser conscientes de la importancia que tiene el poder recurrir al apoyo de una persona capacitada en el abordaje tanatológico cuando tenemos:

·         Pérdida de un ser querido

·         Pérdida del sentido de vida

·         Pérdida del algún miembro físico

·         Terminación de una relación de pareja

·         Diversas circunstancias que generen una pérdida ya sea física, emocional o material

Sugerencias para trabajar con los propios duelos

       Consciencia de los posibles duelos

       Evita postergar

       Estabilidad emocional

       Buscar ayuda profesional

       Elaboración de rituales

       Dejarse sentir

       Darle tiempo al duelo

       Cerrar ciclos

 

 

“Todo aquello que amamos nos lo pueden arrebatar, lo que no nos pueden quitar es nuestro poder de elegir que actitud asumir ante estos acontecimientos”.

Viktor Frankl

sábado, 12 de marzo de 2022

Salud Mental

 

Impartida por: Psic. Ma. Esther Cabrera Baltazar

Fecha: 12 de marzo de 2022

Dirigida a: Público en general

Objetivo: Promover el conocimiento del tema de salud mental, a través de la revisión de los conceptos básicos para favorecer la sensibilización del cuidado personal.


Reseña:

Definir la salud mental puede considerarse un tanto complejo desde las diferentes disciplinas en que se busque definir; más aún, si se vincula dicha definición con términos tales como el de “normalidad” y “anormalidad”, ya que estos últimos van a ser determinados por patrones de comportamiento de acuerdo a una estructura estándar que difiere de cultura a cultura.

 Así mismo, se hace importante resaltar, que, al involucrarse la observación de la conducta como parte de uno de los atributos necesarios para definir la salud mental, también se requiere comprender el concepto de personalidad, misma que según Allport se define como “La integración de todos los rasgos y características del individuo que determinan una forma de comportarse” y que a su vez, se sustenta con los términos de “temperamento” y “carácter”.

En el campo de la salud mental, el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) de la Asociación Americana de Psiquiatría (APA), establece una clasificación de trastornos, mismos que abarcan problemas que pueden ser mostrados a través de signos y síntomas a nivel fisiológico, conductual y emocional, por lo que resulta indispensable la evaluación profesional para establecer un diagnóstico, tratamiento y seguimiento oportuno.

A manera de sugerencia, se propusieron alternativas para el cuidado de la salud mental como pueden ser:
·       Conócete
·       Infórmate
·       Sé honesto contigo mismo
·       Solicita ayuda profesional
·       Fomenta tener una red de apoyo
·       Practica la comunicación asertividad
·       Asegúrate de tener una sana alimentación
·       Realiza actividades recreativas
·       Promueve espacios de autorreflexión








viernes, 29 de octubre de 2021

El Duelo

Estamos en días próximos de día de muertos siendo una celebración tradicional mexicana. Sin embargo, cuando pensamos en la muerte de un ser querido y todo lo que significó dicha pérdida, supone experimentar en la mayoría de las ocasiones, un reencuentro con los sentimientos y emociones que se generaron el en momento que se fue nuestro ser amado.

La muerte de un ser querido nos pone irremediablemente ante el misterio de la vida. Nos impone silencio; y el silencio, vacío; y el vacío, reflexión inevitable.

Perder a un ser querido puede ser la causa de la mayor de las infelicidades, el trauma mayor de la vida. Y puede ser también una oportunidad. Una oportunidad porque el morir y la muerte reclaman verdad y verdades que aprender; y pueden contribuir a humanizarnos

Se diría que, por doloroso que resulte, forma parte de la condición humana. Incluso, por extraño que pueda parecer decirlo, si la muerte no nos arrancara a los seres queridos, si viviéramos indefinidamente, la vida perdería su color, moriría la solidaridad ante la vulnerabilidad ajena, la eternidad del vivir como ahora, quitaría sabor a las experiencias humanas, que lo tienen también por ser finitas, limitadas, mortales.

Ante la diversidad de sentimientos experimentados ante cualquiera que sea nuestra pérdida, es importante considerar el buscar apoyo profesional cuando se identifiquen algunos de los siguientes síntomas:

  • ·         Sentimientos de culpa, por cosas que se hicieron de dejaron de hacer en relación a la muerte de un ser querido, o bien, cuando en el transcurso de su vida hubo situaciones que no quedaron “arregladas”.
  • ·         Pensamientos de suicidio, los cuales pueden tornarse en el deseo de querer estar con el ser querido.
  • ·         Desesperación, al tener la sensación de que a pesar de que se esfuerce, no podrá volver a vivir igual que antes de la pérdida y que por lo tanto pareciera que no vale la pena vivir.
  • ·         Depresión prolongada; es considerable que se experimente depresión por la pérdida de un ser querido, esto como parte del duelo; sin embargo, si esta se extiende por varios meses ya es necesario atenderse.
  • ·         Manifestaciones físicas, como la sensación de opresión en el pecho, pérdida o aumento significativos de peso.
  • ·         Ira incontrolada, notable en su círculo de personas cercanas, familiares, amigos… y que suelen distanciarse debido a su actitud y comportamiento.
  • ·         Dificultad en su funcionalidad, mostrando incapacidad para mantenerse estable en su trabajo o realizar actividades de su vida diaria.
  • ·         Uso y abuso de sustancias, que surge o se agravan a partir de la pérdida.

La existencia de estos síntomas, puede llegarse a considerar como respuesta natural al dolor por la pérdida, pero al presentarse de manera continua, es necesaria la ayuda profesional. No dudes en buscar apoyo. 


Bibliografía

Bermejo, J. C. (2005). Estoy en duelo. Barcelona, España: PPC.

Neimeyer, R. (2002). Aprender de la pérdida. Una guía para afrontar el duelo. Barcelona, España: Paidós.

 








Tanatología y duelo

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